Las grandes empresas se revalorizaron 17% y tuvieron en enero su mejor mes desde 2015

Tras haber perdido en 2018 la mitad de su capitalización bursátil, valor que surge del precio de sus acciones, las principales firmas argentinas arrancaron 2019 con el mejor desempeño de la era Macri
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Un "veranito" financiero. Así hablan los que saben sobre el funcionamiento de los mercados. En enero pasado, el repunte del valor de las grandes empresas argentinas llegó al 17,3% luego de un 2018 en el que perdieron la mitad de su capitalización bursátil, es decir, la medición que indica cuánto vale una compañía según el número que le atribuye el precio de su acción.

Fue el mejor mes desde octubre de 2015, el de la primera vuelta de las elecciones presidenciales que condujeron a Mauricio Macri al poder.

Desde el 28 de diciembre de 2018 -el último día del año con actividad en los mercados- hasta el pasado 31 de enero, la ganancia en capitalización bursátil de 22 compañías que integran el índice Merval fue de u$s 6212 millones.
La cuenta no contempla a la petrolera Petrobras ni a la siderúrgica Tenaris debido a que, según los especialistas en temas financieros, están menos afectadas que el resto por el "riesgo argentino" y tienen una parte sustancial de sus negocios fuera del país.

Las mayores ganancias fueron para los bancos. Grupo Financiero Galicia repuntó un 32,3% y Banco Macro, un 32,1%. La primera compañía está de festejo en el comienzo del año: desde que cambió la composición del Merval, a principio de enero, es la firma con mayor participación (17,58%), por lo que en un contexto de vuelta de flujos financieros hacia la Argentina -especialmente los "pasivos", aquellos que replican un índice de referencia- salió beneficiada.

El contexto más favorable para los activos financieros argentinos, dicen los especialistas, se dio por una conjunción de factores internos y externos, pero también por un rebote después de un 2018 malo.

En primer lugar, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos confirmó la semana pasada que será "más paciente" para elevar las tasas este año. Eso se traduce en un menor flight to quality, el término que se utiliza en el mundo de las finanzas para describir la decisión de un inversor de abandonar un activo de mayor riesgo por uno más seguro, como los bonos estadounidenses.

Los emergentes, más riesgosos, tuvieron una segunda oportunidad con el anuncio. "Si presenciamos el fenómeno de flight to quality en 2018, ahora estamos viendo la dinámica inversa -explica Diego Martínez Burzaco, jefe de Estrategia de MB Inversiones-. En las primeras cuatro semanas del año se vio un ingreso de capitales hacia mercados como el argentino, que permitió una suba de los activos financieros y una apreciación de las monedas respecto del dólar".

El especialista asegura que esa tendencia está fogoneada en la región por "la sensación de mejora" que trajo Jair Bolsonaro, el presidente brasileño, que asumió el 1° del mes pasado, por las "expectativas de reformas económicas estructurales". Eso derramó un poco en la Argentina, destacó.

También hay una mayor calma por el acuerdo comercial que está avanzando entre China y Estados Unidos, explica la analista financiera Yanina Zupnik, lo que lleva mayor tranquilidad a los inversores para buscar riesgo a medida que el huracán geopolítico va perdiendo fuerza.

A nivel local, añade, ayuda la liquidación de exportaciones agropecuarias durante el mes pasado por u$s 1800 Ms, lo que ayudó a que se apreciara el peso, se aquietara más el dólar y, en un contexto de tasas altas, hizo más atractivos los activos en moneda argentina.

Los especialistas también destacan el éxito del plan monetario y cambiario del Banco Central. "Que la cotización del dólar se vaya por debajo de la zona de no intervención implica que están ingresando capitales y que hay mayor oferta que demanda de dólares, ya sea porque hay menos plata para comprar o porque no es negocio. A corto plazo esto es saludable, pero a largo plazo no es congruente con una economía competitiva por el riesgo de un tipo de cambio real atrasado", resume Martínez Burzaco.

En parte, los números positivos de enero tienen un componente coyuntural: en 2018, los papeles de 22 empresas que pertenecen al Merval perdieron US$34.905 millones -un descenso del 50,7%- en capitalización bursátil.

El año pasado estuvo marcado por errores internos y un contexto internacional desfavorable. En el combo local entraron los movimientos erráticos para contener la corrida cambiaria, los casos de corrupción y la incertidumbre política, que se hizo presente más hacia fines de 2018. A ese escenario se le sumó la aversión por el riesgo emergente que sobrevoló el mundo desde el primer trimestre.


Un cambio de humor internacional y algunas señales positivas locales transformaron el escenario en el arranque de 2019.

La Nación, Buenos Aires, 06/02/19