Advierten sobre la debilidad de las ventajas argentinas para la inversión en litio

En minería de litio, la Argentina es la elegida por inversores frente a sus competidores regionales por cuestiones exógenas: la regulación de Chile y Bolivia para la exploración y producción del metal blanco coloca al país en una posición ventajosa, aunque efímera.
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 La falta de protección para la inversión de riesgo, las retenciones y el riesgo país son algunos factores que restan potencial.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, la Argentina, Bolivia y Chile cuentan con el 56% de los recursos globales de litio. Más allá de las ventajas geológicas que posicionan a los países en el mismo escenario de oportunidades frente al resto del mundo, los inversores internacionales se inclinan a favor de la Argentina motivados por la diferente regulación sobre los recursos que tomaron los gobiernos vecinos.

“El hecho de que nuestros competidores más cercanos tomaron políticas de intervención cuando el mercado todavía no se ha materializado nos ha beneficiado, pero en un futuro no muy lejano tanto Chile como Bolivia probablemente se den cuenta de cuáles han sido los errores cometidos, y quizás debamos entonces tener una postura más activa para potenciar la protección de la inversión de riesgo”, señaló a EconoJournal Ignacio Celorrio, especialista en Derecho Minero, socio de Alfaro Abogados y asesor de empresas vinculadas al sector del litio en el país.

A nivel mundial, Chile es un productor minero mucho más importante que la Argentina y tiene grandes compañías establecidas a lo largo de su territorio, pero por el momento no han capitalizado esa ventaja para el despliegue del negocio del litio porque, según explicó Celorrio,  en su legislación le dan un tratamiento diferente al resto de los minerales y no se permite la concesión para exploración y producción. “En Bolivia, tampoco se puede concesionar y además existe como condición que la empresa Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) tenga el 51% del control de la sociedad que explore y desarrolle”, agregó.

“El mercado, si bien tiene un gran potencial de desarrollo, aun para los inversores no resulta atractivo por sí solo como para sortear las condiciones que se plantean tanto en Chile como en Bolivia. Para las compañías de exploración es clave tener muy agilizado el esquema de permisos. La Argentina, aunque todavía puede mejorar, sacó mucha ventaja”, indicó Celorrio.

En el país, la producción de litio se enmarca en el Código de Minería, es decir que es tratado como cualquier otro mineral: no se agrava de forma diferencial la inversión en litio en exploración, y cualquier empresa puede venir y pedir el derecho minero sobre una propiedad para buscar litio.

“El régimen impositivo no es el ideal, además ahora tenemos retenciones, pero se da esta situación particular con el litio. Dudo que una empresa minera pague menos impuestos en Chile que en Argentina por ejemplo, pero con el litio seguro que paga menos regalías”, estimó el especialista y advirtió: “Si los vecinos cambian la regulación en algún momento, la competencia de la Argentina se vuelve más complicada, como pasa con los otros minerales. Por caso, si una compañía minera está buscando en dónde explorar cobre, con solo mirar el riesgo país lo más probable es que primero se incline por Perú o por Chile, y no por Argentina”.

Los proyectos

Actualmente, en el país se producen unas 40.000 toneladas de litio por año (el 16% del litio mundial) y son solo dos los yacimientos que se encuentran en marcha: Olaroz, de la empresa Sales de Jujuy, en Jujuy, y Salar del Hombre Muerto, de la firma FMC, en Catamarca. Ambas empresas realizan actualmente nuevos desarrollos en sus instalaciones para ampliar la producción que estarán en marcha este año.

El 16% del litio mundial aparece como una cifra importante, pero si se pone el foco en el potencial se puede advertir que falta bastante por desarrollar. Solo en la Puna argentina se cuenta con al menos siete emprendimientos más que multiplicarían por cinco la producción en menos de cuatro años.

En Catamarca, la empresa Minera del Altiplano (de FMC Corporation, con sede en Filadelfia, Estados Unidos) anunció el año pasado una inversión de u$s 300 millones para duplicar la actual producción de litio hacia este año, en sus operaciones del yacimiento del Salar del Hombre Muerto, de la localidad de Antofagasta de la Sierra.

Además, la provincia cuenta con el proyecto 3Q o Tres Quebradas, de la firma argentina Liex S.A. que está en su etapa de factibilidad final, y con otro que se comenzará a construir este año y apunta su primera producción (estimada en 25.000 toneladas anuales) para el año 2022: Sal de Vida de la minera australiana Galaxy Resources.

“Con FMC, que sumó una inversión de 300 millones de dólares con una proyección a cinco años de más de 600 millones, más los dos proyectos en factibilidad que tenemos, estamos en muy buenas condiciones”, aseguró el secretario de Estado de Minería catamarqueño, Rodolfo Micone.

Por caso, en Jujuy, la firma australiana Orocobre, que opera en el salar de Olaroz junto a Toyota Tsusho Corporation (TTC) y la empresa Jujeña de Energía y Minería Sociedad del Estado (Jemse), avanza con el proyecto de ampliación del Salar de Olaroz, en el que se comprometió una inversión de 240 millones de dólares. En paralelo, las firmas Lithium American y SQM, tiene en marcha la construcción de un emprendimiento en el Salar Olaroz Cauchari, para el cual anunció una inversión de 425 millones de dólares.

Finalmente, en Salta, se trabaja en casi 50 proyectos, que se encuentran en distintas etapas de desarrollo. Los más avanzados son el de la empresa canadiense Enirgi Group (ADY Resources), que se ubica en el Salar del Rincón, y el de una firma de capitales franceses Eramine, en el Salar del Centenario. También hay que sumar el caso de Litica, una empresa controlada por Pluspetrol, que apuesta a posicionarse como un importante productor de carbonato de litio a mediano y largo plazo.

“En el corto plazo, en proyectos de litio, no tenemos ninguna puesta en marcha prevista, recién para el 2020 ya tendremos al menos uno que va estar produciendo”, puntualizó el secretario de Minería salteño, Daniel Blasco.

 

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