Los mineros de la Puna ya caminan al Milagro

El sábado partieron desde Mina Pozuelos siete mineros que hoy pasaron por Santa Rosa de los Pastos Grandes y se unirán hoy con otros mineros para llegar a San Antonio de los Cobres.
CAMINATA DE FE MINEROS SALTEÑOS
CAMINATA DE FE MINEROS SALTEÑOS

“Peregrinos del Milagro”, un documental de El Tribuno que se adentra en una de las expresiones de fe más impactantes de Latinoamérica

Ayer partieron desde Mina Pozuelos siete mineros de allí que entre hoy y mañana se unirán a otros trabajadores de la puna salteña para caminar juntos al encuentro del Señor y la Virgen del Milagro. Primero se encontrarán con mineros de Mina Patitos, Sijes y luego se unirán a peregrinos de Tolar Grande, Salar de Pocitos y Olacapato para así llegar juntos a San Antonio de los Cobres. Se trata de trabajadores que caminarán los 270 kilómetros que los separan de la ciudad de Salta.

30 años de los peregrinos puneños

Fue hace 30 años cuando 28 personas decidieron emprender un largo caminar desde la localidad puneña de San Antonio de los Cobres hacia la ciudad de Salta , movidos por la fe para honrar al Señor y Virgen del Milagro. Entre los días de peregrinar cada uno rezaba su oración de petición , de perdón o simplemente agradecían por el pan y el trabajo de cada de día. Pasaron los años y varios lugareños se fueron contagiando y enamorándose de esta gran muestra de fe , sumándose así a la hoy llamada Madre de Peregrinaciones de la Provincia de Salta , cuyo testimonio fue tan fructífero que creyentes de otros pueblos y parajes: Mineros, Tolar Grande, Santa Rosa de los Pastos Grandes, Olacapato formaron esta feregrinación de la Puna , que año tras año también recibe a feligreses y devotos de otros departamentos y provincias arribando así a la ciudad de Salta unos 6000 peregrinos, que entre bombos, sikus y bailes ingresan al altar del Señor y Virgen del Milagro.

El himno de los mineros peregrinos

De las tierras minerales,

la procesión andando va,

son peregrinos que caminan,

a la Iglesia Catedral.

Para encontrarse con el Señor,

y con la Madre sin igual,

los pies besando la senda,

avanzan sin cesar.

 

El Milagro los congrega,

en un solo corazón,

y los pasos los llevan,

entre ofrenda y oración.

 

A dar gracias contentos van,

pidiendo salud y vigor,

agüita para sus cosechas,

y pastos en buena ración.

 

Las generosas manos,

curtidas del frío y el sol,

encallecidas por el trabajo,

forjadas en tu amor.

 

Los ojos miran el horizonte,

llenos de esperanzada ilusión,

el amor de Dios que los espera,

Pueblo que busca redención.

 

Y en la mirada de la Madre,

encuentran la invitación,

a dejarse enamorar por Cristo,

en la Imagen de su Pasión.

El Tribuno

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