¿Por qué no ha reaccionado el precio del oro al aumento del riesgo geopolítico?

El año 2018 ha estado lleno de sobresaltos en el panorama político internacional: la imprevisible actuación de la administración Trump en los Estados Unidos, las negociaciones sobre el Brexit, la situación de Corea del Norte, las acusaciones contra Rusia por el envenenamiento de antiguos espías, las sanciones a Turquía…
balanza oro-dolar

Un panorama de inestabilidad que, lejos de provocar una subida en el precio del oro, como los analistas esperaban, ha hundido al metal en mínimos de hace más de un año. ¿Qué explicación se puede dar a este comportamiento tan poco habitual del mercado del oro?

Chris Howard, director del departamento de Bullion en The Royal Mint, trata de explicarlo en un artículo de opinión publicado en Morningstar. Según Howard, aunque el oro ha estado cotizando a la baja desde hace unos cuantos meses, su caída no significa que haya perdido su estatus de activo refugio. Además, tanto la plata como el platino han experimentado importantes bajadas, la primera a niveles de hace dos años y el segundo a mínimos no vistos en los últimos 14 años.

“Lo que ha sucedido recientemente es muy extraño; las reglas parecen estar cambiando. Hasta donde tenemos memoria, el oro ha reaccionado de forma favorable a las turbulencias geopolíticas. El aumento de la incertidumbre se ha visto compensado por un mayor interés por el oro como valor refugio”, apunta el director de The Royal Mint.

En 2008, por ejemplo, cuando se manifestó la crisis financiera global y se produjo el “crash” del sector bancario, el oro se convirtió la materia prima deseada para mantener la seguridad financiera.

Sin embargo, en los últimos tiempos este paradigma está siendo cuestionado. Howard cita las recientes declaraciones de Richard Hayes, CEO de The Perth Mint, quien señaló que “los inversores se han inmunizado contra los riesgos económicos y geopolíticos que normalmente determinan la demanda de oro. De alguna manera, el mundo se ha acostumbrado a las malas noticias”.

En opinión de Howard, las cifras de venta de metales preciosos por parte de los pequeños distribuidores son muy positivas, al aprovecharse los inversores de la bajada de los precios. En este sentido, la demanda de oro, plata y platino ha sido importante.

Otro argumento que aporta el director del Departamento de Bullion de la Royal Mint es que la deuda global sigue creciendo, lo que refuerza la necesidad de poseer oro físico. La deuda del Gobierno estadounidense se ha multiplicado por más de tres desde 2007, mientras que el déficit presupuestario de EEUU alcanzará el billón de dólares en 2020.

“Los metales preciosos siempre han sido una inversión a largo plazo. El oro, en particular, ha mantenido su valor a lo largo de los años a pesar de las circunstancias. Si ha servido como un depósito de valor en el que han confiado tantas personas de todo el mundo durante tanto tiempo, está claro que ha sabido sortear las dificultades y, por tanto, volverá a hacerlo”, apunta Howard.

El diagnóstico del ejecutivo de la ceca británica es claro: “lo que estamos presenciando es un cambio momentáneo en el comportamiento del mercado, mientras el mundo aprende a reaccionar ante la cambiante actualidad que publica la prensa y aprende a distinguir la realidad del ruido irrelevante”.

Oroinformacion.com

Te puede interesar