Renunció Luis Lama a la Delegación provincial de Minería

Pcia. Buenos Aires. El joven funcionario, que asumió en septiembre del año pasado, presentó su renuncia en mayo.
luis lama

El hijo de la exdiputada y exconcejala Patricia Rocca dijo a La Opinión que fue una decisión tomada "por cuestiones personales". En el ambiente político circula la versión de que no habría tenido el apoyo suficiente desde las altas esferas gubernamentales para desarrollar sus tareas.

Luis Lama ya no es del titular de la Delegación regional de la Dirección de Minería de la provincia de Buenos Aires. El hijo de la exdiputada y exconcejala Patricia Rocca, de 34 años, presentó su dimisión en mayo y desde entonces la oficina permanece sin delegado a cargo.

Lama estaba a cargo de las nueve ciudades que forman parte del Consejo Intermunicipal del Delta (Conindelta) y su tarea era fiscalizar el cumplimiento de las guías de tránsito del transporte minero desde San Nicolás a San Fernando, que abarca, sobre todo en la región, empresas areneras y tosqueras.

Aunque su salida fue en mayo, no hubo versión oficial ni comunicación institucional alguna por parte de la Dirección de Minería, área que coordina Carola Patané y que depende de la Subsecretaria de Industria, Minería y Actividades Portuarias del Ministerio de Producción que conduce Javier Tizado.

En diálogo con La Opinión, Luis Lama confirmó que presentó la renuncia y aseguró que fue por "cuestiones personales". Consultado acerca de versiones que indican que habría renunciado ante la fala de apoyo de sus superiores, repitió que su decisión obedeció a "motivos personales".

Quienes conocen el funcionamiento del área en el que trabajaba señalaron que su relación con Patané "se enfrió" con el paso de los meses, al punto de que en cierto momento la oficina no habría tenido tareas asignadas, en un corredor donde la fiscalización de la actividad arenera podría demandar mucho tiempo a diario.

"Háblenlo con él. Yo no me quiero meter. Él tomó su decisión y la respeto", dijo Patricia Rocca a La Opinión ante la consulta acerca de la renuncia de su hijo al cargo. Antes de asumir, Luis Lama fue comerciante y colaboró con su madre en la Legislatura bonaerense cuando fue diputada.

Tras su renuncia, Lama está sin trabajo. Como Delegado de la Dirección de Minería, facturaba como monotributista y cobraba un salario que no superaba los 17.500 pesos. Su tarea de fiscalización la hacía con su propio vehículo. En cada inspección, sí o sí, tenía que estar acompañado por un agente provincial.

Durante 2018, su desempeño como fiscalizador fue bajo. Según refirieron fuentes provinciales, sólo tenía asignado un inspector cada 15 días, por presuntos recortes en viáticos. Durante el verano llegaron a pasar dos meses sin que haya inspecciones.

La fiscalización de la Delegación era una tarea que el gobierno de Cecilio Salazar monitoreaba de cerca. Su política de control de peso obligatorio y pago fue cuestionada por los transportistas, sobre todo porque aseguraban que en ciudades vecinas eran más laxos.

Ello provocó que en varias oportunidades el intendente se comunicara con autoridades ministeriales para consultar sobre el tema. El gobierno local, de hecho, paga el alquiler de la vivienda donde funciona esa oficina, que comparte espacio con otras que dependen del Estado local.

En la Delegación de Minería, bajo la gestión de Lama, habían elaborado un informe estadístico para mejorar la recaudación en todo el corredor, con una política de profundización de los controles. Sin embargo, ni siquiera se firmaron los convenios correspondientes con organismos nacionales que permitieran desarrollar ese trabajo. (La Opinión Seminario, San Pedro, Provincia de Buenos Aires)