Minería Pampa de Pongo, radiografía de un gigante de hierro

La sequía en la ejecución de nuevos megaproyectos mineros culminará, salvo alguna catástrofe, en el 2018.
Peru Pampa-de-Pongo-

A los esfuerzos del Gobierno por sacar del horno a Michiquillay (aún por licitarse), Quellaveco (en manos de Anglo American), Corani (de Bear Creek) y Mina Justa (de Marcobre), se suma el anuncio de Jinzhao Mining Perú que espera colocar la primera piedra de su proyecto de hierro Pampa de Pongo en mayo del próximo año.

Luis Ames Tocas, ingeniero sénior de Planeamiento de la minera, precisó, en octubre pasado, que en noviembre culminaría la ingeniería de detalle del proyecto para luego solicitar los permisos finales ante el Ministerio de Energía y Minas (Minem).

De momento, Pampa de Pongo, ubicada en el distrito de Bella Unión (Caravelí, Arequipa), está en la etapa de factibilidad y para su primera etapa se prevé una inversión de US$1750 millones que aumentará hasta US$ 2500 millones cuando alcance todo su desarrollo.

La maduración de Pampa de Pongo ha sido lenta, como la mayoría de proyectos mineros del país. El yacimiento fue estudiado desde los primeros años de la década del 90 por Rio Tinto Zinc Corporation, después pasó a manos de la junior Cardero Resources que descubrió importantes reservas de hierro. Esto despertó el interés del grupo minero chino Zibo Hongda Mining Industry que compró la iniciativa en el 2008 y creó a Jinzhao Mining Perú para sacarla adelante.

Jinzhao Mining, a pulso y esfuerzo, llevó el proyecto al nivel de factibilidad pero ocho años después fue 

absorbida por Zhongron Xinda Group que optó por mantener el nombre de la empresa y el ritmo de trabajo. Gracias a ello sus directivos podrán destapar espumantes en no más de medio año, cuando se ponga en marcha la ejecución de la mina.

Reservas, modelo, diseño y parámetros

“Pampa del Pongo es un yacimiento de clase mundial”, enfatizó Ames Tocas al precisar que su longitud es de 7 kilómetros (Km), su ancho de 2 Km y su espesor oscila entre los 400 a 500 metros. Esa data se obtuvo tras haber realizado 152 mil metros de perforación diamantina a lo largo de la concesión.

Los recursos del proyecto, según el estudio encargado a BISA, suman 3400 millones de toneladas (Tn) de mineral masivo con leyes de 39.2% de hierro (Fe), 0.10% de cobre (Cu) y 0.03 gramos por Tn (Gr/t) de oro (Au); mientras que el mineral de brechas se calcula en 193.6 millones de Tn con leyes de 17.2% de Fe; 0.10% de Cu; y 0.06 Gr/t de Au.

Pero el inventario de reservas, de acuerdo al estudio de factibilidad realizado por SNC Lavalin, llega a las 910 586 millones de Tn de mineral con leyes de 37.9% de Fe; 0.10% de Cu; y 0.06 Gr/Tn de Au. Eso permitirá trabajar por 30 años en una primera etapa.

El estudio de impacto ambiental (EIA) de Pampa de Pongo se aprobó en el 2015 y contempla, en la primera etapa, una mina a cielo abierto, una planta de beneficio con procesos “secos”, un depósito de rechazos, una línea de agua para llevar agua de mar que será desalinizada para la operación, facilidades en la mina y el puerto, y una faja transportadora.

La extracción de los recursos empezará con el mineral de brechas mediante un modelo de bloques y con pits anidados, tal como se señala en el respectivo EIA que ya tiene el visto bueno. El acarreo del material se realizará mediante potentes dámperes con capacidades de 240 y 360 toneladas, en consonancia con las grandes minas del país.

El minado en Pampa de Pongo se realizará con la tecnología IPCC, que contempla el chancado primario y el transporte dentro del mismo tajo. Esa tecnología será implementada hacia el quinto año de operación de la mina y permitirá optimizar (por no decir aminorar) la cantidad de camiones que acarrearán el material mineralizado, el desmonte, el consumo de combustible, y se generará una menor cantidad de polvo. “Eso se va a reflejar en el costo operativo”, destacó Ames.

De momento, Pampa de Pongo, ubicada en el distrito de Bella Unión (Caravelí, Arequipa), está en la etapa de factibilidad y para su primera etapa se prevé una inversión de US$1750 millones que aumentará hasta US$ 2500 millones cuando alcance todo su desarrollo.

Tras el chancado primario, el material pasará a una faja transportadora que deriva a una pila de regulación donde comienza la siguiente fase: el chancado secundario y la separación del material mineralizado del desmonte con un proceso magnético en seco que no contempla el uso de químicos y consta de tres fases, que se realizan en un circuito cerrado.

En la tercera y última fase habrá un sistema de chancado con rodillos a alta presión (HPGR, por sus siglas en inglés) para obtener una separación óptima y partículas no mayores a 0.5 centímetros.

“Después de los tres procesos de circuito cerrado se obtendrá un mineral concentrado con leyes de 63% que van a ser transportados en una faja cerrada de 14.7 km hacia el puerto privado de Lomas”, acotó Ames.

El puerto privado de Lomas se ubicará en la playa Sombrerillo (distrito de Caravelí),  ya cuenta con su EIA  aprobado y tendrá capacidad para cargar buques de hasta 300 mil Tn. En paralelo a esa faja transportadora correrá una tubería que suministrará agua de mar a una planta desalinizadora que atenderá toda la provisión que requiera la operación.

En la segunda etapa del proyecto se ha previsto instalar un mineroducto de 38 Km hasta el puerto de Marcona que ofrece mayor capacidad para cargar la producción de Pampa de Pongo, que aumentará 

con la segunda fase.

El motivo por el cual se cambiará al puerto de Lomas por el de Marcona obedece a factores operativos y económicos.

En las playas de Arequipa hay corrientes y mareas inestables que obligarían a paralizar el carguío de las naves, cosa que no ocurre en Marcona, anotó Ames. El tiempo en minería vale más que el hierro y las paralizaciones son algo indeseado.

La producción en bruto (ROM) estimada que alcanzará el proyecto en su primera fase es de 38 millones de Tn por año (Mtpa) y la planta de beneficio procesará 22.5 Mtpa de concentrados secos anuales.  

A pesar que con la segunda fase se dejaría de utilizar el puerto privado de Sombrerillo, se mantendrá en operación la línea que captará agua de mar, precisó Vanessa Grey García, del área de Medio Ambiente de Jinzhao Mining.

Grey precisó que en la segunda etapa de Pampa de Pongo se realizará una nueva campaña de perforación diamantina de 90 mil metros para conocer los límites del yacimiento.

La producción ROM de la mina alcanzaría las 50 Mtpa y la planta de beneficio será ampliada para desarrollar una tarea de concentración por vía húmeda que permitirá procesar, además del hierro, el cobre y, en menor medida, el oro, con una capacidad para tratar 27 Mtpa. Toda esa producción se iría hasta Marcona a través del futuro ducto de concentrados.

En la primera fase de Pampa de Pongo se levantará un depósito de rechazos que será reemplazado por una relavera en la ampliación que almacenará los residuos húmedos del procesamiento del mineral polimetálico.

“Pampa de Pongo será el segundo proyecto más grande del país en producción de hierro”, enfatizó Ames y destacó que, por ello, se ha tenido un estricto cuidado a la hora de realizar la gestión social con las comunidades vecinas.

Si bien la producción de Pampa de Pongo será incremental, cuando su primera etapa logre su mayor desarrollo estará cerca al nivel que el actual líder del hierro en el Perú, la china Shougang Hierro Perú, alcanzará con su plan de ampliación (21 Mtpa de Fe).

En un lustro el proyecto de Jinzhao Mining podría convertirse en el soberano de un metal altamente requerido por la industria.

La construcción de la primera fase del proyecto tomará unos cuatro años, calculó Ames. Si el mercado 

y marcadores del hierro son favorables en el futuro se acelerará la ejecución de la ampliación.

“El proyecto tiene muchas ventajas por su ubicación. No tenemos problemas por la infraestructura ni de índole social. La desventaja son los costos pero debemos batallar en el ámbito tecnológico para abaratarlos”, manifestó Ames ratificando el interés de los chinos por materializar este postergado proyecto.

Te puede interesar