Trump firmo el arancel al acero, pero se reservo “salvar” a algunos aliados

EE.UU. Puso como ejemplo a Australia y dijo que será “muy flexible” para no penalizar, por caso, a socios que aporten más fondos a la OTAN. ¿Una puerta abierta para la Argentina?
trump

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó ayer la imposición de aranceles a las importaciones de acero y aluminio, del 25% y del 10%, respectivamente, de los que dejó exentos por ahora a Canadá y México. 
"No tomamos estas acciones por elección sino por necesidad", indicó Trump en un acto en la Casa Blanca. El mandatario subrayó que el acero y el aluminio "son vitales" para la "seguridad nacional" de Estados Unidos. 
Asimismo, señaló que debido a la "relación especial" con Canadá y México, socios comerciales con los que se está renegociando actualmente una nueva versión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), estos dos países no se verán afectados. 
"Tengo la impresión de que vamos a alcanzar un acuerdo sobre el NAFTA. Si lo logramos, no habrá aranceles para Canadá y México", precisó. 
Sin embargo, la reacción de esos países fue negativa. El ministro canadiense de Comercio, Francois-Phillippe Champagne, aseveró en Chile (ver página 20) que "fuimos claros en que nuevos aranceles y cuotas serían inaceptables". En tanto, el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, rechazó las "presiones" sobre el NAFTA.
Trump añadió que "los aranceles no serán efectivos por quince días. Vamos ver quién nos está tratando de manera justa y quien no". 
En el acto, el mandatario estuvo acompañado por el vicepresidente estadounidense, Mike Pence; el secretario de Comercio, Wilbur Ross, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, así como por un grupo de trabajadores y representantes del sector siderúrgico.
"Seremos muy justos y muy flexibles", había dicho poco antes el republicano, recogiendo las preocupaciones de su propio gabinete, del liderazgo legislativo del Congreso y de unos cien legisladores de su propio partido, que le hicieron ver que está afectando a socios vitales para el país en materia de seguridad y diplomacia.
En esas declaraciones, Trump apenas mencionó que el plan podría resguardar también a Australia, país con el que Estados Unidos tiene superávit comercial.
Sin embargo, incluyó a Alemania, la mayor economía de Europa, en un comentario crítico sobre la fluidez de los intercambios comerciales, pero también sobre los gastos en defensa.
En la visión de Trump, "en cierta medida" el intercambio comercial y los gastos militares "van de la mano". "Si uno mira la OTAN, donde Alemania paga 1% y nosotros pagamos 4,2% (...) eso no es justo", comentó.
Al inicio de la mañana, el mandatario había afirmado en Twitter que los aranceles a ser adoptados incluirían "flexibilidad" para aquellos países que demostraron ser "verdaderos amigos" de Washington. Brasil y la Argentina son dos países que mantienen muy buenas relaciones con la Casa Blanca y que esperanzan ahora con gozar de exenciones.
"Debemos proteger y construir nuestra industria del acero y el aluminio mostrando al mismo tiempo gran flexibilidad y cooperación hacia aquellos que son verdaderos amigos, que nos tratan de manera equitativa a nivel de comercio y de defensa", expresó.
En tanto, en Bruselas, la directora ejecutiva del Banco Mundial, Kristalina Georgieva, advirtió a Trump sobre los riesgos de una guerra comercial y le aconsejó "evaluar cuidadosamente las consecuencias". (Agencias AFP, EFE y Reuters, Ambito Financiero, Buenos Aires, 09//03/18)

Te puede interesar