Pacto Fiscal: “Nada cambia en Rio Negro”

El gobernador Alberto Weretilneck asegura que ya habían iniciado baja de impuestos.
Weretilneck-658x439

El mandatario rionegrino habló del acuerdo entre Nación y provincias. También sobre el conflicto con los mapuches y sobre el grupo denominado RAM. Señaló que su relación con el Gobierno nacional es de "respeto" y que el apoyo al pacto fiscal se debió a una posible pérdida de recursos de $ 1.900 M si Vidal avanzaba con su reclamo por el Fondo del Conurbano. No piensa en una reelección ni en sumar su sello provincial a Cambiemos.
“La central nuclear fue el peor error de mi carrera política”

Diálogo con Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro. El mandatario habló del acuerdo entre Nación y provincias. También sobre el conflicto con los mapuches y sobre el grupo denominado RAM.
El gobernador de Río Negro dijo que no logró informar a la población los beneficios del proyecto. Señaló que su r
elación con el Gobierno nacional es de "respeto" y que el apoyo al pacto fiscal se debió a una posible pérdida de recursos de $ 1.900 M si Vidal avanzaba con su reclamo por el Fondo del Conurbano. No piensa en una reelección ni en sumar su sello provincial a Cambiemos.
Periodista: ¿Qué balance hace de la primera mitad de este mandato?
Alberto Weretilneck: La mayor complicación la tuvimos en 2016, que estuvo marcada por el incremento del déficit, un déficit que la provincia no había tenido. Esto se debió a pérdida de recursos y el incremento de los gastos producto de la devaluación. Eso nos llevó a tomar endeudamiento y estamos en el camino de revertir ese déficit.
P: En el verano pasado lanzó un plan de austeridad para bajar el déficit, ¿cuál fue el resultado?
A. W.: Fue positivo. La pérdida de 2016 fue grande por el parate de la economía y el año pasado mejoramos los resultados. Logramos un crecimiento de los ingresos en el orden del 4%, mientras que el incremento de los gastos fue de 28%.
P: Tienen un plus para tomar deuda en dólares por el Plan Castello por u$s 280 millones, ¿cuándo podrían salir al mercado?
A. W.: Por ahora no tomaremos esa deuda. Por lo menos no lo haremos hasta que no estén en marcha las obras de la primera parte del plan, para la que colocamos un bono por u$s 300 millones.
P: ¿Cómo avanza esa iniciativa?
A. W: Hace pocos días llamamos a licitación para ocho obras importantes, por unos $ 1.500M. Calculamos que en abril comenzarán las obras.
P: Usted apoyó la reforma previsional por los beneficios del pacto fiscal, ¿cómo repercute ese acuerdo en Río Negro?
A. W: Por un lado, nos compromete a todos en ciertas medidas de carácter fiscal, como el congelamiento de la planta de personal de la administración pública para ser más eficientes. También hay un compromiso de reducción de Ingresos Brutos y Sello, que en mi provincia nos toma bien parados. El impacto es neutro, ya que muchos de esos impuestos nosotros ya los habíamos bajado.
P: ¿El apoyo se debió a la amenaza de María Eugenia Vidal por el Fondo del Conurbano?
A. W.: Sí, sobre todo por el impacto que hubiese tenido eliminar el techo del Fondo del Conurbano. Hubiese sido fuerte. No hubiéramos podido afrontar una pérdida de recursos que estimábamos en $ 1.900 millones.
P: ¿Cómo está su partido, Juntos Somos Río Negro (JSRN), tras las últimas elecciones?
A. W.: El año pasado fue duro para JSRN. No pudimos penetrar en las legislativas la polarización que se dio entre el PJ y Cambiemos. El electorado tomó por dos posiciones. De todos modos creemos que ese escenario de nacionalización no se repite ni en elecciones municipales ni provinciales. Lo hemos comprobado en el resto de los comicios de 2017.
P: ¿En algún momento evaluó un mayor acercamiento a Cambiemos?
A. W.: No, el proyecto de JSRN es provincial y seguiremos trabajando con esa misión. Gobernar en función de los intereses de la provincia.
P: ¿Cómo esta su relación con el Gobierno nacional?
A.W.: Bien, muy bien. Más allá de las diferencias que siempre hay, más allá de puntos de vista diferentes en ciertas cuestiones, la relación es de diálogo y mutuo respeto.
P: ¿Cómo evalúa hoy, ya caído, el proyecto de la central nuclear?
A. W.: En toda mi carrera política fue uno de los errores más grandes que cometí. Me equivoqué en no haber preparado a la comunidad con más información, con más profundidad en los debates sobre el tema, no nos dimos tiempo para explicar la ausencia de riesgos y en lo personal no supe transmitir que el proyecto era importante, con una inversión grande y trabajo para los rionegrinos. Lamentablemente, terminó mal.
P: ¿Qué le parece la iniciativa de Cambiemos de avanzar desde el municipio de Sierra Grande con la central?
A. W.: Ellos han elegido el camino del respaldo popular a través de un plebiscito, que no tuvo gran participación. Por lo que han dicho, van a explorar una vía judicial para destrabarlo, aunque en 2017 sancionamos una ley que prohíbe la instalación de una central nuclear. El Gobierno nacional está en su derecho y en la provincia somos respetuosos de la autonomía municipal.
P: ¿Qué análisis hace de la cuestión mapuche y en particular de RAM?
A. W.: Nosotros separamos al grupo RAM del pueblo mapuche. Con la comunidad mapuche hay una relación estable del Estado provincial, que no tiene inconvenientes. La RAM, en cambio, es clandestina. Y no hay diálogo posible con un grupo que desconoce al Estado argentino, la bandera y hasta la Constitución. No obstante, más allá de la usurpación en Villa Mascardi, que es territorio de Parques Nacionales y por lo tanto no es nuestra jurisdicción, en este tiempo no se registraron episodios de violencia.
P: ¿Piensa en algún proyecto de reforma constitucional que prevea su reelección?
A. W.: No, no está en vista ninguna modificación.
P: ¿El recálculo de inflación del gobierno nacional modifica sus planes para la negociación paritaria?
A. W.: La discusión la iniciaremos en febrero, y el recálculo no cambiará nuestra propuesta. Porque más que por la inflación, nosotros trabajamos en una oferta en relación a los recursos que disponemos. Y, en esa idea, rondará en un 12%. Hasta ahora no tuvimos planteos de los gremios, excepto uno de UPCN para que el acuerdo sea retroactivo a enero, pero lo vemos difícil. (Ambito Financiero, Buenos Aires)