''Las mujeres mineras saben que los espacios en el gremio estan dados''

En la presente nota, publicada en la revista “El Obrero Minero” edición 2017 La Secretaria de gremiales e Interior, expresa su visión sobre la participación de la mujer en la industria y en el gremio.
aoma Maria-Elena-Isasmendi

La compañera María Elena Isasmendi fue criada en el seno de una familia de mineros. Es tercera generación de trabajadores relacio­nados a la industria y ese linaje ya se extiende en su descendencia ya que su hija mayor también trabaja como operadora en minería. Comenzó a trabajar en Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio en 1977, un año antes de que se diera inicio a la producción de la mina Farallón Negro, en la provincia de Catamarca. 
Se desempeñó en distintas áreas, como administrativa, en el labora­torio, incluso en sectores productivos como en la planta de procesamiento. Posee casi 30 años de experiencia y continuidad en el mismo yacimiento, en el año 2004 es elegida como secretaria general para conducir junto a otros compañeros la Secciona Farallón Negro-Catamarca. 
Tras 4 años en el cargo, es convocada por AOMA Nacional para asumir en el cargo de Secretaria de Acción Social. Luego en el 2do. Mandato a nivel nacional, estuvo dos años al frente de la Tesorería y actualmente, es la Secretaria Gremial e Interior. 
"Siento que estoy transitando mis últimos tramos de actividad laboral y después de 40 años de trabajo, mi anhelo es retirarme para descansar y disfrutar más de mi familia, devolverles algo de mi tiempo ausentes en los momentos más importantes, aunque sea a través de los nietos que no es menos importante" comenta al iniciar el diálogo con el cronista. 
Continuando con su proyección de futuro redobla la apuesta que hace el gremio a la participación de la mujer dentro de la organización y sentencia "mi deseo es que esta Secretaría sea reemplazada por otra mujer; por eso insito a las compañeras a que deben trabajar mucho buscando la participación en los lugares claves y estratégicos del gremio desde donde van a tener la posibilidad de crecer como dirigentes y como personas". 
Aspira y asegura que desde AOMA Nacional siempre se han dado los espacios adecuados y se convocó a las mujeres a que se sumen a la conducción, sin embargo, entiende que resulta difícil lograr que las mujeres mineras se involucren en el tema gremial. "Es entendible que se tarde en obtener una participación plena de las compañeras en la tarea gremial, no es fácil hacerse el tiempo, porque la mujer tiene muchos más compromisos en la vida de por sí; la mujer se debe ocupar de su vida, de su familia, del trabajo en la casa, del trabajo afuera, y a todo eso, sumarle la tarea gremial es bastante pesado, pero no imposible", alienta la dirigente. 
Mujeres en la conducción nacional deAOMA 
En la sede central que la organización posee en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires actualmente son dos las mujeres que integran el Secretariado Nacional. Junto con María Elena Isasmendi, actualmente, la dirigente de Córdoba, Rosa del Valle González, está al frente de la Secretaría de Acción Social. 
Profundizando el tema de la participación femenina dentro de los distintos estratos de AOMA, María Elena afirma que en la actualidad el porcentaje de mujeres que está trabajando en el sector es muy bajo. "Los primeros puestos de trabajos en que se incluyeron a la mujer en la minería en la parte operativa como ser conducción de camiones, manejo de moto niveladoras, perforadoras, mecánicas o electri­cistas, sin lugar a dudas fue Minera Alumbrera ubicada en la provincia de Catamarca. Esto se logró hace 20 años, luego se instalaron otras empresas en otras provincias como en San Juan, Santa Cruz, y ahora también en Jujuy y Salta. Debo recordar también que la propia empresa, Minera Alumbrera, que empleó mujeres en los puestos de producción, reconoció que era mano de obra rentable para la empresa porque las mujeres son más cuidadosas en su trabajo, o sea la maquinaria que utilizan tiene mayor tiempo de horas trabajadas con bajo costo de mantenimiento y son más cumplidoras. A pesar de todo eso, notamos que después de que una compañera sale del sistema, cualquiera sea el motivo o causa, no es reemplazada por otra mujer. La patronal no tolera, ni siquiera, las licencias por materni­dad, eso significa que para la mujer, sigue siendo muy difícil llegar y mantenerse en los espacios que pretendemos". 
Según la dirigente, la baja participación femenina en la actividad sindical se da en la mayoría de los sectores, pero en la actividad minera es más notorio simplemente porque nunca se pensó que la mujer podría trabajar en minería. "Hablamos de un gremio que por 50 años nunca hubo una mujer. Fui la primera en incursionar en esto, al principio a muchos les parecía raro y segura­mente hasta les disgustaría. Pero ya a esta altura del siglo, no se cuestiona", apunta. 
En ese sentido, María Elena recuerda un viejo mito que prohibía a las mujeres y a los sacerdotes entrar en una mina y comenta que desde el gremio de AOMA se ha trabajado para que haya una adecuación en los decreto y leyes teniendo en cuenta que se abría una gran posibilidad para que la mujer pueda trabajar en lugares de producción de las minas. "Pude entrar a la mina en el año 2005, siendo ya Secretaria General de mi Seccional en YMAD, empresa a la cual pertenezco pero lo conseguí luego de intensos trámites, en esa empresa se tenía muy arraigado el mito de que la mujer no podía entrar a la mina" 
Derribar mitos 
La dirigente nacional de los trabajadores mineros argentinos señala que desde AOMA Nacional se realizan cursos y seminarios, con el objetivo de que ampliar la integra­ción en la actividad gremial para las mujeres y para que se sigan abriendo caminos para que más mujeres encuentren espacios de trabajo en la minería. "Es un trabajo difícil por muchas cuestiones: trabajo de alto riesgo, trabajo en alta montaña, en la Puna en zonas fría. Con yaci­mientos muy alejados de los centros urbanos. Por eso existen convenios de trabajo adecuados a las distancias de los domicilios particulares o sea lejos de la familia. De allí que existen los régimen de trabajo son 14 x 14, 10 x 10 o 7x7 días de trabajo y descanso. O sea, no es fácil ni para la mujer ni para el hombre, y lo más difícil para la familia, debido a la desintegración que se produce ante cualquier circunstancia. Tampoco es menos cierto que lo que abrió la mayor participación de la mujer en la minería es el fuerte avance tecnológico de los últimos años. Igual no me cabe ninguna duda que las mujeres van a seguir luchando por espacios tanto en el trabajo minero porque también debemos saber que en muchos casos son el único sostén de familia. Por eso las puertas AOMA están abiertas ofreciéndoles capacitaciones la información que necesiten". 
Según la referente hoy por hoy, muchos sectores de trabajo puntuales que conforman a la actividad minera, desde hace mucho tiempo fueron ganados ya por las mujeres, pero en el sector administración, la parte gastronómica, y también en muchos casos el trabajo de laboratorio. 
"Lo que se ve, y esto es clarísimo, que las mujeres no ocupan cargos gerenciales en la actividad minera y no creo que sea por falta de profesionales capacitadas, siempre que tenemos oportunidad se lo decimos a las empresas. Evidente­mente tienen un criterio de selec­ción que no es el que pretendemos las mujeres. Esto sucede en la metalífera, pero en las otras ramas, como cemento, molienda, caleras, es peor. De hecho, hicimos un seminario para las compañeras de la actividad, del 20 al 22 de septiembre, aquí en Buenos Aires, y la mayoría de las mujeres que concurrieron, fueron del sector metalífero", remarca Isasmendi. 
Convocar a la mujer minera 
El seminario que se desarrolló en el Hotel de AOMA, desde donde logramos que referentes de gremios hermanos, o los destacados periodistas como Carlos Campolongo y Carolina Perín, nos acerquen sus conocimientos estuvo destinado a las trabajadoras mineras. Aquí quedó demostrado que desde AOMA "no sólo proclamamos la inclusión de la mujer en las estructuras orgánicas del gremio, sino que facilitamos el acceso a los mismos y la capacita­ción que permita sumar" conoci­miento. 
Resalta además que "experiencias similares ya realizamos en años anteriores. Existe una decisión política concreta y como entidad gremial profundizamos esta instancia. Las mujeres poseen espacios si desean sumarse a la tarea gremial". 
Para Isasmendi, sigue habiendo en el sector minero discriminación por género. Para la dirigente catamar­queña existe una simulada segrega­ción en esta actividad que es "encubierta porque no tiene buena prensa, lo hecho por el gremio es un avance, pero sigue habiendo", afirma y sentencia que "otro logro gremial es que en la gran minería, la mujer ya gana igual que el varón, por igual trabajo, igual remunera­ción". 
Finalmente, la dirigente señala como una gran conquista de AOMA es el hecho de que las mujeres mineras acuden al gremio porque saben que los espacios están dados. "Por mi experiencia y mis convicciones asumo el rol de escuchar a las mujeres y aconsejarlas, y para eso siempre cuento con el aval del compañero Héctor Laplace, y él siempre me concedió libertad para que se actúe en consecuencia". 
Para María Elena la conducción que lidera Laplace siempre, desde un principio, promovió que la mujer participe. No obstante, Por tal motivo declama que en las seccionales provinciales, todavía falta mucho para lograr que esté garantizada la participación femenina en las secretarías o en cargos de conduc­ción. 
"En la secciona} Catamarca, que es mi seccional, ya se da que la participación femenina es una grata consecuencia. Observa que otras compañeras ocupen el lugar que les deja una mujer genera satisfacción y continuidad. Siempre les digo a los dirigentes que no se olviden de las compañeras. Pero en el resto de las seccionales no es tan así". Entiende que "es un tema que nos ocupa y desde esta perspectiva motivamos a las mujeres mineras a participar en forma concreta y activa". 
Por último destaca que esta premisa de AOMA es "una clara señal a todo el universo dirigencial a los efectos de trabajar para consolidar aún más este logro que se palpa a nivel nacional donde la mujer minera está ocupando espacios de relevancia y que esto sirva como una motivación" para abrazar la tarea sindical. (El Obrero Minero)