Estudiantes de Ingeniería probaron el primer auto eléctrico de Latinoamérica

Funciona con litio, de manera totalmente eléctrica y cuidando el ambiente. Los ensayos sobre la ruta de Bavio fueron un éxito
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Con el esfuerzo y la dedicación de un equipo de trabajo que nuclea a profesionales y estudiantes de la Facultad de Ingeniería, ayer se probó exitosamente el primer auto eléctrico de Latinoamérica en la localidad de Bavio, a poco más de 42 km de La Plata.

El proyecto estuvo integrado por el Departamento de Mecánica, el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEM), el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) y el espacio de Ingeniería Aplicada, Mecánica y Electromecánica (IAME). Primero se desarmó un automóvil marca Volkswagen Gol donado por el Poder Judicial y se trabajó sobre ese vehículo estándar, para volverlo puramente eléctrico.

“El plan empezó hace muchos años atrás. En 2010 hicimos una moto eléctrica, un triciclo que llegó a Mar del Plata en 2012, también los colectivos eléctricos de la Universidad que circulan por el Bosque y ahora completamos un auto”, explicó a diario Hoy el principal referente del proyecto, el ingeniero electrónico, integrante de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia (CIC) y trabajador del CTA, Guillermo Garaventta.

Además, opinó que “la Facultad siempre tiene que estar en la frontera del conocimiento”, y por eso intentaron demostrar que “estamos en condiciones de hacer autos en base a litio, aunque la Universidad no tiene como objetivo fabricar coches eléctricos, pero sí informar a la sociedad qué ventajas tiene y por qué hay que protegerlo”. El litio es un mineral estratégico para el mundo y en la Argentina, Chile y Bolivia están las reservas más grandes del mundo.

Con respecto a este metal, el decano de la Facultad de Ingeniería, Marcos Actis, explicó a este medio: “Lo estamos dejando ir sin impuestos a la minería. Se va hacia afuera con un valor muy bajo y vuelve en tecnología con un costo elevado. Queremos demostrar la pérdida que está teniendo la Argentina por dejar vender el litio a granel y no en baterías”, criticó.

La prueba se realizó en la localidad de Bavio, donde el equipo de ingenieros atendió al pequeño contingente de autoridades de la Facultad y a la prensa, quienes además tuvieron la posibilidad de dar una vuelta por la ruta en el Eco-Auto, manejado por el joven ingeniero mecánico y electromecánico Tomás Martiarena, quien expresó: “Creemos que tiene que ser un auto ecológico, de baja potencia para andar en la ciudad y proteger el ambiente, que no contamine y que sea eficiente”.

También participaron del proyecto diversos becarios, por ejemplo el estudiante Axel López Acuña, quien estudia Ingeniería en Computación y contó a este medio que “es muy gratificante participar en el proyecto, tener una experiencia de desarrollo de tecnología de punta”.

El auto se enchufa a un tomacorrientes estándar y consume la mitad que un aire acondicionado. El día de la prueba el modelo recorrió 73 kilómetros a una velocidad de 65 km/h con tres personas a bordo. Luego de la misión, el vehículo aún tenía reserva para 10 kilómetros.