YCRT: los tres desafíos que tendrá el interventor Aníbal Fernández

Uno de ellos es la figura legal de la empresa, cuyo proyecto se frustró en diciembre del 2015 y que estipulaba el control del yacimiento, el complejo ferroportuario y la Central Termoeléctrica a Carbón. Otro es el Presupuesto, que pasó de $4.200 millones en 2017, a $2.500 millones en 2019. Y la ansiada puesta en marcha de la usina.
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El flamante Interventor de YCRT tendrá varios desafíos en una empresa que en los últimos cuatro años vivió a los sobresaltos, particularmente en la relación entre el personal y las autoridades salientes que respondía al gobierno de Cambiemos.

Pero uno de los temas que seguramente deberá resolverse en los primeros meses del año es el de la figura legal de la empresa, un proyecto que aún no prosperó y que podría reflotarse durante este 2020. Estuvo cerca de ser aprobado en el 2015, cuando obtuvo media sanción en Diputados. Sin embargo, fracasó en la última sesión de ese año en Senadores.La ley –que se había presentado por el oficialismo de entonces- absorbía el control del yacimiento, el complejo ferroportuario y la Central Termoeléctrica a Carbón (CTRT). En estos últimos meses, la propia gobernadora Alicia Kirchner se ocupó de dejar en claro que debe propenderse a la normalización de la empresa nacional.

Parte de la idiosincrasia santacruceña- YCRT, a pesar de no estar dentro de la órbita de la provincia, siempre ha sido una empresa con gran arraigo en toda Santa Cruz, no sólo a la Cuenca Carbonífera que depende de su funcionamiento.

Por eso, una vez concluido el proceso electoral, se empezó a hablar de la puesta en marcha de la explotación del yacimiento y la terminación de la obra de usina termoeléctrica, y las inversiones necesarias para el puerto de Punta Loyola y el ramal ferroviario.

Todo esto representa más que el nombramiento de un interventor, algo que ya hizo el Gobierno nacional con la puesta en funciones de Aníbal Fernández.

Además del presupuesto de la empresa (ver más adelante), el tema que desvela a todos los trabajadores del yacimiento desde hace muchos años, es la conformación de la figura jurídica de YCRT, que ya tuvo varios intentos pero que hasta ahora no pudo prosperar.

Qué decía el proyecto- El primer proyecto se presentó en el 2013 por la diputada nacional Blanca Blanco (FPV/PJ), en el marco de la realización del IV Congreso del Carbón de Río Turbio, organizado por ATE y la CTA.

Pero fue en el 2015 el año en el que más cerca se estuvo de sancionar una norma. El FPV –con quórum propio— sacó el proyecto con media sanción de la Cámara de Diputados y necesitaba que sea aprobado en la Cámara Alta.

Pero la sesión fracasó por falta de quórum. Fue a un día antes del traspaso de mando a nivel nacional, el 9 de diciembre del 2015. Una vez comenzado el gobierno del ingeniero Mauricio Macri, todo fue más difícil.

La iniciativa original, declaraba “de interés nacional el desarrollo de la exploración y explotación del carbón mineral y sus derivados, como recurso para la generación de energía eléctrica”. Con esa ley, también se absorbía el control del yacimiento, el complejo ferroportuario y la Central Termoeléctrica a Carbón (CTRT).

El Presupuesto- Otro tema delicado para el andamiaje de YCRT es su presupuesto. A comienzos del 2019, la Intersindical denunció que el recorte a la empresa ascendía de 2500 millones de pesos.

Según había quedado estipulado, sería de 870 millones de pesos.

Con relación al 2018, cuando los recursos fueron de 3450 millones, la quita alcanzaba a un ajuste del 75%, que se fue consiguiendo –durante el transcurso del año- con partidas extraordinarias para poder hacer frente al pago del personal.

Es que los 870 millones de pesos apenas si alcanzaban para un poco más de la mitad del 2019 en gasto de sueldos.

En 2017, el presupuesto para la estatal había sido de 4.200 millones de pesos: Para el 2018 ambas cámaras habían aprobaron 3.450 millones de pesos. Y para el 2019, los ya mencionados 2.500 millones. La quita para ese año no tenía precedentes en la Cuenca. Al ser consultado por el tema presupuesto, Aníbal Fernández le respondió el jueves a TiempoSur que todavía no había hablado de ese tema con el Presidente, pero que lo haría prontamente.

La megausina- Una frustración constante que vive la empresa es tener una usina térmica construida al pie del yacimiento de carbón, sin haber sido puesta en funcionamiento desde hace por lo menos cuatro años a esta parte.

Poner en marcha un módulo, según indicó días atrás a TiempoSur el diputado Matías Mazú, llevaría menos de un año. Claro está que para eso se necesita de una fuerte inversión del Estado nacional. Lo que falta es dinero.

“Yo tengo mucha convicción de lo que hay que resolver, hay muchas cosas que se hicieron mal y hay que hacerlo con paciencia. Teniendo la usina sería tonto no ponerla a funcionar, y yo creo que se hará”, aseguró el interventor Aníbal Fernández.

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