Aerogeneradores del cerro Ancasti, y el fraude a la administración publica

Producción 01/03/2017
Un informe que publicó ayer El Esquiú.com dio cuenta de los resultados del peritaje encargado por el fiscal Marcelo Sago sobre los cuatro aerogeneradores instalados en la cima del cerro Ancasti, en el marco de la causa que sigue contra exfuncionarios de la administración brizuelista por supuesto fraude a la Administración Pública.
12rotoaerogenerador

La pericia técnica fue contundente. "No queda acreditado que se hayan realizado trabajos de mantenimiento y/o conservación sobre los equipos y/o instalaciones desde la recepción provisora de la obra”. Esto no significa otra cosa que a partir de que los equipos fueron instalados, más de siete años atrás, no recibieron tareas de conservación y, por lo tanto, no se sabe bien qué peligros representan en caso de que se los quiera hacer funcionar. De hecho, una inspección cuya acta está incorporada a la causa reza que "aún con energía disponible, no se recomienda la puesta en marcha de los aerogeneradores por razones de seguridad ante la falta de mantenimiento”.


El estudio revela, fuera de lo técnico, algo mucho más grave: la inutilidad de los equipos y la dilapidación de millones para un proyecto que desde el vamos estaba condenado al fracaso. La adquisición de los molinos de segunda mano en España y su colocación sin más trámite no respondió a planificación alguna y sí a la pretensión de mostrar un supuesto programa de desarrollo de energías alternativas que nunca existió. Casi una década después, los aerogeneradores se alzan como símbolos del gasto superfluo, tanto como el estadio Bicentenario que permanece cerrado por fallas que datan del momento mismo en que lo edificó la familia Capdevila. Una muestra también de cómo se desperdiciaron valiosos fondos en uno de los momentos que mayores ingresos tuvo Catamarca (minería, coparticipación, regalías sojeras), que bien invertidos, por ejemplo en el desarrollo del sistema eléctrico, de agua potable o de apoyo a la producción, hubiera significado seguramente que la provincia tuviera hoy más desarrollada su infraestructura y paliadas, al menos parcialmente, algunas de sus carencias históricas.

 

El Esquiu - Catamarca.

Te puede interesar