Los 10 consorcios que se presentaron tienen características variadas, pero también algo en común: todos tienen al menos una empresa argentina o chilena en su integración, lo que indica la importancia para ambos países por la megaobra. Además, entre ellas hay firmas de Italia, Corea del Sur y Austria (ver infografía).


Tras la fase de precalificación, comienza un proceso que se espera dure unos ocho meses, hasta que la obra sea finalmente adjudicada al consorcio ganador. El ministro de Obras Públicas chileno, Alberto Undurraga, explicó que “en septiembre, a más tardar en octubre, se iniciará el proceso de licitación”, por lo que sobre esa fecha se conocerá qué sociedades siguen en carrera y cuáles quedaron afuera. Luego los grupos tendrán unos seis meses para presentar un proyecto técnico y la oferta económica para hacer el túnel, por lo que, a más tardar, en marzo o en abril estará el ganador y se hará la adjudicación de la obra. Después, el consorcio tendrá un año para hacer el proyecto definitivo, lo que implica, que de no mediar inconvenientes, la obra del túnel podrá estar comenzando en 2019.


Además de la megaobra, se está estudiando la posibilidad de aprovechar la construcción y los trabajos para desarrollar proyectos complementarios como son un laboratorio científico y un línea eléctrica para conectar los dos países (ver vinculada).


En su discurso, Uñac agradeció a los presidentes de Argentina y Chile, Mauricio Macri y Michelle Bachelet, respectivamente, y al titular del BID, Luis Moreno (ver frases). 
 

Financiamiento

1.500 millones de dólares es el monto que el BID le prestará a Argentina y Chile para la construcción del Túnel. El presidente de la entidad, Luis Moreno, en su visita a San Juan dijo que financiarán todo lo que demande la construcción.

Distribución

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El reparto del costo de la obra era por la longitud a construir en cada país y como de este lado son 10 kilómetros de túnel y 4 en Chile, se había acordado que Argentina pague el 72 por ciento y los trasandinos el 28. Sin embargo, tras verificar que los trabajos en la cordillera chilena serán más caros por la composición geológica, los representantes locales consiguieron que el país pague el 65 por ciento del total.