La refinería de Cristóbal López está parada, y temen por el impacto ambiental

La planta de Oil Combustibles en San Lorenzo no trabaja desde hace dos semanas. Allí se almacenan 20 mil litros de naftas.
Oil Combustible 2

Hace catorce días que los motores de la refinería de Oil Combustibles en San Lorenzo están apagados. La parálisis es inédita en los 80 años de esta planta. En juego están las fuentes laborales de 400 operarios y de otros mil trabajadores que indirectamente se benefician de su producción: nafta, gasoil y asfalto.

El riesgo de un cierre definitivo excede a lo laboral. El impacto ambiental es una de las grandes preocupaciones detrás del conflicto.Es que de no reactivarse los motores se estaría ante un escenario nuevo en la historia de la refinería nacional. La planta tiene más de 20 mil litros de combustible almacenados en tanques y 82 bombas que retiran el crudo de las napas para evitar cualquier derrame. Para evitar un desastre ambiental habría que desempolvar protocolos de seguridad que nunca se han utilizados.

Hoy las tareas de control y de monitoreo están garantizadas. Hay 50 trabajadores que siguen abocados a la seguridad ambiental del enorme predio ubicado en la localidad de San Lorenzo, a pocos kilómetros del río Paraná. Pero nadie sabe qué va a pasar a partir del 1º de abril. No hay certezas sobre el pago de los próximos sueldos y sobre la continuidad de las tareas de seguridad.

La primera voz de alerta salió de la boca de Leonardo Raimundo, intendente de San Lorenzo. "La planta no esta vacía, hay miles de metros cúbicos de combustible y 82 bombas perforando las napas sacando permanentemente los hidrocarburos que están en el subsuelo. Si estas 82 bombas dejan de trabajar porque nadie las mantiene, ni paga el suministro eléctrico, ni las enciende, todo esto iría al arroyo San Lorenzo y al Paraná, y lo mismo pasa en el puerto donde habría una enorme mancha negra en el río", advirtió días atrás.

Sus dichos fueron ratificados por Eduardo Landeira, el gerente de Seguridad y Medio Ambiente de la refinería, quien admite que "abandonar una refinería tiene serios riesgos". "Hoy están todos los procedimientos activos para garantizar la plena seguridad. Hay gente trabajando para evitar cualquier emergencia. Pero como el panorama es incierto decidí alzar la voz para contarle a las autoridades políticas los posibles riesgos. Es mi deber como profesional", explicó.

La incertidumbre es mayúscula porque "no hay antecedente en el país de una de una refinería cerrada". "Habría que aplicar un protocolo que nunca se aplicó hasta el momento. Por eso ya elevamos las correspondientes notas a la provincia y a la Nación para que se contemple la aspecto ambiental del conflicto", detalló. Y agregó. "Esto no es un almacén que cerrás el negocio y listo. Acá hay que tener muchas cosas en cuenta. Los riesgos son serios".

Los protocolos de seguridad se actualizan "mes a mes". "No es lo mismo estar 15 días parados, que un mes o tres meses", indicó. Lo cierto es que "no hay antecedente en el país de una de una refinería cerrada. "Habría que aplicar un protocolo que nunca se aplicó hasta el momento. Por eso ya elevamos las correspondientes notas a la provincia y a la Nación para que se contemple la aspecto ambiental del conflicto", concluyó.

En las últimas horas, el diputado provincial y presidente de la Coalición Cívica-ARI de Santa Fe, Ariel Bermúdez, pidió la "inmediata intervención" de los gobiernos provinciales y nacionales para evitar un "desastre ambiental de proporcionales colosales".

“La provincia y las autoridades federales deben intervenir inmediatamente, no sólo para defender las fuentes laborales, sino también para prevenir cualquier clase de contingencia asociada a los hidrocarburos allí depositados", afirmó.

Te puede interesar