YPF propuso al Gobierno reducir un 10% la carga impositiva sobre combustibles

Como medida excepcional, la petrolera pidió reducir en un 10% el valor del ITC. El Ejecutivo está autorizado por el marco legal, que lo habilita a bajar la carga tributaria hasta ese porcentaje sin pasar por el Congreso. Costo fiscal de US$ 100 millones mensuales.
YPF relojes

No se puede esmerilar la confianza de los clientes con aumentos casi mensuales de los combustibles. Con esas palabras, un alto ejecutivo petroleros describió el escenario actual que atraviesa el mercado de derivados del petróleo, signado por el incremento, en simultáneo, de los tres grandes ejes que determinan su nivel de precios: a) el valor internacional, que en las últimas semanas se estacionó apenas por debajo de los 70 dólares (a principios de diciembre cotizaba a 55 dólares); b) el dólar, que se encareció desde diciembre en un 9 por ciento; y c) la carga impositiva que grava la venta de productos fósiles, que se elevará a partir de marzo por la reforma fiscal que impulsó el Gobierno.

El alza conjunta de estas tres variables ejerce una fuerte presión alcista sobre los precios de las naftas y el gasoil en surtidores y, por consiguiente, traslada ese efecto alcista sobre la inflación. Lo sabe Federico Sturzenegger, presidente del BCRA, que en las últimas semanas intentó justificar parcialmente los magros resultados de la política anti-inflacionaria en las subas de los combustibles registradas durante 2017.

Frente a ese escenario, YPF, la mayor petrolera del mercado, controlada por el Estado, acercó una propuesta alternativa a la Casa Rosada para morigerar los próximos aumentos en surtidores. En concreto, la compañía que preside Miguel Gutiérrez planteó reducir, de forma excepcional, la carga impositiva sobre el expendio de combustibles. Se trata, en la práctica, de la variable endógeno sobre la que el Ejecutivo puede operar con mayor facilidad.

El artículo 5 de la Ley 23.966 –que determina el esquema tributario de la industria- autoriza al Ministerio de Energía a reducir, sin la necesidad de obtener el aval del Congreso, hasta un 10% el valor del impuesto a la transferencia (ITC), que en el caso de las naftas representa hoy un 62% del precio a la salida de refinería. En el caso del gasoil, el porcentaje es un poco menor, pero aún es muy significativo.

En los albores de la gestión de Juan José Aranguren en Energía, el ministro se había comprometido a bajar el componente impositivo sobre el sector, pero eso proyecto fue finalmente postergado por la precaria situación fiscal de las cuentas públicas.

Con la reforma tributaria, el ITC será fijo: $ 6,726 tanto para la nafta “premium” como para la súper. Ambas también pagarán $ 0,412 por cada litro vendido como resultado de la creación del polémico Impuesto al Dióxido de Carbono (CO2). 

La propuesta de YPF, que está en línea con el pensamiento generalizado del resto de las petroleras, es reducir ahora un 10% el valor del ITC. “El aumento del barril a nivel internacional, la devaluación del peso y el aumento de la carga tributaria por la creación del impuesto al CO2 conforman un escenario de excepcionalidad. La baja circunstancial de los impuestos ayudaría a evitar que esas subas se trasladen a surtidores o, al menor, contribuiría a morigerar su impacto”, explicó a EconoJournalun directivo del sector, que está al tanto de la iniciativa. “El esquema funcionaría como un acordeón, bajando los impuestos ahora que el precio del del crudo subió, y subiéndolos cuando el barril pierda valor y el tipo de cambio se estabilice. De esa manera, llevaríamos previsibilidad al cliente, no sólo a automovilistas, sino también al mercado mayorista de industrias y PyMEs”, agregó.

Según los cálculos que manejan las empresas, la reducción del ITC significaría para el Estado un recorte en la recaudación de entre 3 y 5 millones de dólares diarios. Es decir, entre 100 y 150 millones de dólares por mes, que serán parcialmente compensados por el cobro del Impuesto al CO2.

La baja del 10% del ITC podría representar una mejora de entre 3% y 4% del precio final de los combustibles, por lo que daría margen a las petroleras para amortiguar próximas subas”, indicó un consultor que sigue de cerca la situación.

YPF es la única petrolera que aún no aumentó sus combustibles. Shell, Axion Energy, Petrobras (Pampa Energía) y Oil remarcaron un 5% sus pizarras en los últimos 10 días. YPF espera una respuesta del gabinete económico para esta semana, que marcará los pasos a seguir.

 

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