Tarifazos afectan poco a la inflacion nucleo

¿Por qué el BCRA continúa guiándose por la inflación núcleo?, se preguntan en el mercado luego del cambio que se hizo en las metas.
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Al respecto el vicepresidente del BCRA, Lucas Llach, y los economistas Daniel Misiuk y Carlos Suárez Dóriga analizaron en el blog Ideas de Peso el efecto directo de los precios regulados en la medición que toma en cuenta la entidad. A continuación, lo más relevante.
En los últimos comunicados de política monetaria se mencionó el "efecto directo de los precios regulados en la inflación núcleo" que podía ocurrir en diciembre debido al significativo incremento de precios regulados registrado durante ese mes. Si bien las metas del BCRA están definidas respecto de la inflación general, para la conducción de la política monetaria se sigue con particular atención la inflación núcleo, puesto que da una idea más precisa de la tendencia subyacente de la inflación, que es la que puede controlarse con la política monetaria. El BCRA busca generar hacia adelante un sendero de inflación núcleo que, dados los aumentos esperados en precios regulados y la evolución de los precios estacionales, implique una inflación de nivel general igual a la meta.
¿Qué entendemos por "efecto directo de los precios regulados en la inflación núcleo"? Además de afectar directamente la canasta del consumidor (por ejemplo, en su boleta de gas o electricidad) los precios regulados tienen, potencialmente, efectos sobre otros precios de la economía, que podemos distinguir del siguiente modo:
1) Un efecto directo, que es el impacto del aumento de los precios regulados en los costos de producción de algunos bienes o servicios. Por ejemplo, el INDEC estima el valor de las expensas de propiedad horizontal (incluidas en el índice núcleo) utilizando una fórmula en la que se incluyen las tarifas de electricidad y gas natural. El efecto directo de los precios regulados sobre la inflación de estos bienes y servicios es difícil de evitar.
2) Un efecto de segunda ronda que puede definirse como el efecto contagio al resto de los precios de la economía, más allá de su incidencia directa en los costos. Estos efectos de segunda ronda son más fáciles de controlar usando herramientas de política monetaria que los efectos directos.
Concentrémonos en los efectos directos. En los últimos dos años la trayectoria de la tasa de inflación se ha visto influida por el impacto de cambios en los precios relativos de la economía, que se encontraban distorsionados producto del atraso de las tarifas. Los aumentos en los precios regulados tienden a concentrarse en momentos puntuales. Se observa que los aumentos de precios regulados han sido en promedio más altos que la inflación núcleo, pero sobre todo han tenido una inflación mensual más inestable.
En cuanto a la relación de corto plazo que pareciera existir entre los aumentos de precios regulados y la inflación núcleo, se observa que cuando durante un mes los precios regulados suben por encima de la inflación núcleo del mes anterior, se produce una suba de la inflación núcleo en ese período. Este fenómeno parece captar los efectos directos que los precios regulados tienen en la inflación núcleo. Eso mismo parece haber ocurrido en diciembre de 2017: el aumento de precios regulados, muy superior a la inflación núcleo de noviembre, parece haber tenido un impacto sobre la inflación núcleo de diciembre. En perspectiva histórica, el impacto parece acotado: el aumento de precios regulados fue el tercero más alto de la serie y el más alto del último año y medio, pero el impacto en la inflación núcleo no fue proporcional. En la medida en que esa suba en la inflación núcleo está registrando el efecto directo de precios regulados, debe tomarse como un fenómeno temporario: una suba puntual de precios, más que un fenómeno de aumento en la tasa de inflación. También sucede lo inverso: cuando los precios regulados aumentan por debajo de la inflación núcleo, ésta se desacelera.
En síntesis: si bien la inflación núcleo en principio busca dejar de lado el impacto que tienen sobre la canasta de consumo los precios estacionales y los precios regulados, parece existir en el corto plazo una relación entre la evolución mensual de los precios regulados y la inflación núcleo. Este impacto debe tenerse en cuenta a la hora de estimar cuál es la inflación subyacente de la economía, que es la que guía las decisiones de política monetaria y la que puede ser afectada por ella. (Ambito Financiero, Buenos Aires, 12/01/18)

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