Roggio ofreció US$ 195 millones por la mayor empresa de equipos petroleros del país

Roggio quiere quedarse con el control de San Antonio Internacional, la mayor empresa de equipos petroleros de la Argentina. Negocia con accionistas privados entre los que figura el Deutshche Bank y otros fondos de inversión. Sería el debut de Roggio en el negocio de servicios petroleros.
petroleo

El grupo Roggio, uno de los principales holdings empresarios de la Argentina, quiere desembarcar en el negocio de servicios petroleros. Y planea hacerlo a lo grande. La compañía fundada por Benito Roggio ofreció US$ 195 millones para quedarse con los activos de San Antonio Internacional, la mayor empresa de mercado de equipos torre (perforación, pulling y workover) del país. Así lo confirmaron a EconoJournal fuentes privadas al tanto de la operación. Desde el grupo no hicieron comentarios ante la consulta de este medio.

San Antonio es el principal jugador del negocio de unidades de perforación. Cuenta en el país con 170 equipos, de los cuales 98 están en actividad: 20 de perforación, 43 de workover y 35 de pulling. Otros 72 están indisponibles en las bases de la empresa en distintas cuencas petroleras. En total, San Antonio controla –a través de dos unidades distintas, Equipos y Servicios- un 35% del parque de equipos torre para la industria de Oil & Gas en el país. Entre sus clientes se destacan YPF, la mayor petrolera del mercado, Pan American Energy (PAE), segunda en ese ranking, y Tecpetrol, brazo petrolero del Techint, entre otros.

El grupo Roggio –con activos en los mercados de la construcción, transporte, agua, saneamiento y servicios ambientales- quiere quedarse con ese negocio. En los últimos dos meses entabló negociaciones con los accionistas de San Antonio, en su mayoría jugadores del mercado financiero con sede en el exterior. La oferta presentada fue por US$ 195 millones, a priori, una propuesta económica competitiva por los activos petroleros de la compañía de servicios. Las negociaciones entre las partes están avanzadas, aunque no concluidas. San Antonio es una empresa controlada por una serie de accionistas privados (bonistas), entre los que figura el Deutshche Bank y los fondos QVT (con sede en EE.UU.) y Calyon, de Francia. Son agentes financieros que se quedaron con la compañía hace algunos años cuando los fundadores originales no pudieron hacer frente a la abultada deuda que pesaba sobre la empresa. Hoy, el managment responde a Walter Forwood, CEO de la compañía, aunque las negociaciones con Roggio son lideradas directamente en el exterior por los accionistas principales.


San Antonio es la mayor empresa de servicios con 170 equipos torre (pulling, workover y pulling) en el país

“Las conversaciones avanzaron de manera positiva. Pero es una operación compleja porque hay que alinear a todos los bonistas, que no tienen la misma lectura del escenario”, explicó a EconoJournal una fuente que sigue de cerca los acontecimientos.

El segmento de servicios petroleros no atraviesa por su mejor momento. Por la caída del precio del petróleo, las productoras llevaron adelante en los últimos dos años un agresivo recorte de costos y tarifas de sus proveedores. La mayoría de los jugadores del segmento de perforación –San Antonio, DLS, Nabors, Emepa, Quintana y SP, entre otras- está inmerso en ese proceso, que implicó un ajuste de sus plantillas de personal. Sin embargo, el futuro se lee en otra clave. Si la inversión en Vaca Muerta aumenta en 2019 y 2020, al igual que en campos petrolíferos por la mejora del precio internacional del barril, el negocio para los proveedores de equipos torre mejorará sustancialmente.

La clave hoy es lograr la continuidad de los contratos con las principales petroleras y con el tiempo lograr una mejora de eficiencia y, en menor medida de tarifas que se traduzca en un aumento de los márgenes de la empresa”, explicó el gerente de otra empresa de servicios.

Te puede interesar