¿Vuelve la minería a la agenda de Cornejo?

Minería 19/04/2017
Un estudio nacional de percepción social sobre la minería vuelve a colocar a la actividad en el centro de la escena.
camion minero
camion minero

la encuesta de Isonomía que llegó a los despachos del gobierno mendocino alentándolo a discutir otra vez el tema que provoca pasiones en la provincia.

Allí se considera a la minería con más buena imagen que mala y que en manos del Estado es posible una explotación ideal, con fuertes controles sobre las empresas y una rediscusión de los impuestos que pagan.

En el gobierno de Alfredo Cornejo analizan volver con el tema minero para incorporarlo a la agenda pública y política de la provincia. Buscarían, en caso de que el gobernador apruebe el plan, ir por la licencia social que la actividad no posee en Mendoza y persuadir a los pueblos del Valle de Uco y del sur provincial -los más reacios a que se le dé vía libre a la explotación- que con un Estado fuerte, que controle y que asegure a los reacios que el medio ambiente será protegido, Mendoza no puede quedarse al margen del desarrollo minero cuando posee los recursos para ser explotados y generar trabajo, que es lo que precisamente le está requiriendo la sociedad al propio gobierno.

Los resultados del Diálogo Minero que finalizó hacia fines del año pasado luego de casi un año de discusiones y una reciente encuesta nacional de percepción social sobre la minería, han envalentonado a algunos miembros del gabinete provincial para reintentar discutir, por el lado de los proyectos mineros que hoy lucen adormecidos, introducirle cambios a la matriz productiva y económica de Mendoza.

Uno de los primeros sectores económicos que sería anoticiado con esta novedad podría ser la Unión Industrial Mendocina, la UIM, que se prepara para recibir al gabinete económico de Cornejo con el fin de relevar la marcha de la economía, de las licitaciones de algunas obras públicas trascendentes que por ahora sólo aparecen en anuncios y en explorar las vías que reactiven a la metalmecánica, especialmente, que ha sentido en carne propia con el cierre de decenas de Pymes y la pérdida de miles de empleos del sector, la debacle económica que afecta al país y por sobre todo la falta de competitividad.

La encuesta de Isonomía, realizada a nivel nacional a mediados de mes de febrero, y que llegó a manos de algunos funcionarios de Cornejo hace no más de siete días, es la que les ha proporcionado los argumentos de reactivar la discusión sobre la explotación minera en la provincia. Sin embargo, igual persisten las dudas al encarar o no el tema de manera franca por la cercanía de la campaña electoral de medio término que arrancará en breve. Y, se sabe, la minería en medio de la discusión política se transforma rápidamente en combustible que enardece y enciende los discursos.

Como sea, la encuesta que llegó al gobierno refleja que, al revés de la sensación que se tiene, la imagen de la minería es más positiva que negativa. En la consideración general tiene un 46 por ciento de visión positiva, contra el 38 por ciento de negativa. El trabajo de percepción, según indica la consultora, da como resultado que para un 56 por ciento de la sociedad la minería le traería más beneficios que perjuicios en un 55 por ciento, mientras que un 32 por sostiene lo contrario.

La misma encuesta agrega, como dato informativo trascendente también, que la gente tiene alta confianza en otras actividades económicas como la agricultura vinculada con la ganadería que obtienen un 82 por ciento de aceptación; el turismo y la hotelería, un 79 por ciento; el comercio con un 64 por ciento de imagen positiva y la actividad petrolera con un 63 por ciento.

Otro dato interesante de la encuesta es que la gente "tiene cosas por decir de la minería", lo que no la transforma en una actividad que le genere indiferencia. Por caso, para el 14 por ciento de los consultados la minería genera contaminación; para un 7 por ciento trabajo; para un 6 por ciento provisión de minerales; para un 5 por ciento está vinculada con el oro y para otro 5 por ciento tiene que ver con la explotación propiamente dicha. La minería, entonces, para los argentinos, no es un actividad desconocida en absoluto.

Isonomía exploró la opinión de la gente cuando se le consultó si creía que existe en el país un mapa minero. Y a la respuesta afirmativa, los mismos consultados elaboraron las zonas mineras del país, identificando a San Juan en primer lugar, seguida de Catamarca, La Rioja, Mendoza en el cuarto lugar del ranking nacional, y luego Jujuy y Salta.

Para los argentinos, la industria en general y la minería no se sacan mucha diferencia en cuanto a que se las considera actividades igual de contaminantes: minería en un 47 por ciento y la industria en un 41 por ciento. El campo aparece lejos de la sensación de producir una acción contaminante en un 9 por ciento.

El sondeo de percepción le da al gobierno información relevante respecto de cómo es mirada la actividad por la gente común. En especial en el aspecto de qué o quién o quiénes se benefician con su explotación. Por ejemplo, la gente está convencida de que en el país los mayores beneficiarios de la actividad son las empresas, le siguen los dueños de las minas, en tercer lugar el gobierno nacional, en cuarto el Estado en su conjunto, en el quinto los extranjeros y recién hacia el final, sólo un 2 por ciento de los consultados cree que se beneficia el pueblo.

También aparece una opinión general grabada a fuego en la conciencia de los argentinos: el 71 por ciento considera que las mineras en el país no son controladas y que los recursos naturales deben estar en manos del Estado. Junto con esto, la gente entiende que el Estado no controla y que los medios en general le han dado "blindaje mediático" a la actividad protegiéndola y que los mineros "no tributan lo que tienen que tributar por lo que se llevan".

En cuanto a los beneficios que dejaría la minería, hay consenso general en un 23 por ciento de que genera trabajo y que considera a la Argentina como una potencia minera a nivel mundial, convencida de que a futuro aparecerán nuevos proyectos más que una tendencia a que desaparezcan.

Sobre el final, el dato que alienta al gobierno nacional y también a los mendocinos: el 55 por ciento de los consultados por Isonomía entiende que existe la posibilidad de que se pueda hacer minería ideal a nivel global y en cuanto a la Argentina en sí, se entiende en un 82 por ciento que es posible la explotación ideal de la minería siempre y cuando el Estado tenga en sus manos el recurso, controle férreamente a las empresas y les haga pagar más impuestos.

"Lo privado es astuto y eficiente, pero malo por naturaleza; en cambio el Estado es bueno, tiene valores y persigue el bien común", es una de las conclusiones del estudio, agregando que en la Argentina se puede hacer minería con fuerte presencia del Estado, pero con lógica privada.

 

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