Las historias de microemprendimientos mineros que empezaron a cambiar la vida de la gente se repiten con cada proyecto ganador del programa de Asistencia Financiera para la Pequeña y Mediana Minería, puesto en marcha por el Ministerio de Minería de la Provincia.

Este es el caso de Jorge Zárate, un calingastino de la localidad de La Isla, que ganó un subsidio de $173.000 para la producción de piedras sanitarias para gatos, que no es otra cosa que bentonita triturada.

Cuando reciba el dinero, Zárate planea comprar una trituradora que le permita moler un volumen suficiente para hacer que el negocio sea rentable. Hasta hace algunos días, el mercado pagaba poco más de $560 por la tonelada de bentonita a granel, por eso la meta de este emprendedor minero es llegar a comercializar en bolsas de 2 kilos y lograr más beneficios económicos agregando valor.

Zárate es chofer de camiones y empezó trabajando con bentonita casi a pico y pala. Con una pequeña chancadora molía volúmenes chicos y acumulaba hasta que tenía para llenar un camión con chasis y lo vendía a una empresa sanjuanina.

“Empecé a ver si podía producir yo mismo la piedra para gato pero no tenía herramientas. Me enteré por el Intendente (Jorge Castañeda)  que me invitó a asistir a los talleres porque sabía que había hecho algo. Tuve la suerte de que mi proyecto saliera beneficiado porque de otra forma sería imposible para mí comprar las máquinas”, dijo Zárate.

Parte del subsidio que recibirá también será destinado a la compra de materia prima ya que él no posee canteras.  “Yo compro a un señor Durán la roca en bruto y yo la tengo que triturar y zarandear para hacer una selección del tamaño, eso lo hago con mallas”, contó.

Cuenta con infraestructura básica, un tinglado chico y una zaranda, “todo chico y todo el proceso es muy artesanal. No tengo buena instalación eléctrica por lo que algo de dinero lo ocuparé en mejorar eso. Primero saldrán $170.000 para el triturador después está arreglar la instalación eléctrica y comprar materia prima”, señaló.

Zárate aún no pensó en el nombre de marca para su producción de piedras para gatos, pero tiene claro que quiere abrir el mercado, y piensa en grande. Primero tiene que obtener su matrícula para poder sacar de Calingasta la producción embolsada en  30 kilos o 2 kilos, según la demanda de las veterinarias.

“La meta es salir de San Juan, hay un gran mercado en Buenos Aires, pero también se puede vender a Chile y Brasil. El volumen que pueda producir dependerá de la capacidad de triturador que pueda comprar, pero creo que tendrá que ser uno usado en buenas condiciones, ya vi uno en Santa Fe. Creemos que la plata podría estar depositada en enero por lo que el negocio debería estar marchando en 2017”, dijo.

Zárate agregó que este programa, financiado por el Gobierno de San Juan, ha dado grandes esperanzas a muchos pequeños proyectos relacionados con la minería. “Es algo muy bueno, muchos nos hemos beneficiado con este plan y somos gente que no llegaríamos de otra forma a concretar nuestros proyectos de trabajo”, aseguró.

Jorge es “nacido y criado en Calingasta”, tiene 37 años, esposa y 4 hijos. “Siempre trabajé como chofer y nunca estuve en blanco, nunca tuve obra social. Puede ser que en 2017 pueda concretar este sueño”, confesó.

Las propiedades de la bentonita

Según una página especializada, quiminet, las bentonitas tienen propiedades muy amplias lo que hace que sus usos sean muy diversos. Sus aplicaciones industriales más importantes son: para arenas de moldeo, para lodos de perforación, para peletización y para absorbentes.

La bentonita para gatos aprovecha la superficie absorbente del mineral. También tiene una gran capacidad de adsorción. Debido a esto se emplea en decoloración y clarificación de aceites, vinos, sidras, cervezas, etc. Tienen gran importancia en los procesos industriales de purificación de aguas que contengan diferentes tipos de aceites industriales y contaminantes orgánicos.

Se utiliza además como soporte de productos químicos, como por ejemplo, herbicidas, pesticidas e insecticidas, posibilitando una distribución homogénea del producto tóxico.