Wisky lamentó que en la provincia que tiene el Balseiro, INVAP y la planta de Pilcaniyeu, se rechaza la energía nuclear

Nacionales 07/09/2017
El diputado nacional Sergio Wisky expresó su disconformidad con la decisión de la Legislatura de haber prohibido la construcción de plantas nucleares de alta potencia en territorio provincial.
invap central nuclear rio negro

Marcó la contradicciñond e decidir esto en una provincia donde se reciben 15 ingenieros nucleares por año en el Instituto Balseiro y que tiene a INVAP, una empresa que exporta reactores, y que tiene la planta de Pilcaniyeu de enriquecimiento de uranio.

“Podía haber sido histórico, un desarrollo de 80 años, todo por una decisión de corto plazo electoralista, se cayó a un nivel muy bajo con una mirada muy corta”, enfatizó.

Explicó a APP que esto se da de bruces con el liderazgo que tiene Argentina en el mundo en materia de uso pacífico de la energía nuclear, pero también con los compromisos de avanzar en producción de energía que sea compatible con el medio ambiente, disminuyendo la emisión de dióxido de carbono que genera el calentamiento global, como el último acuerdo internacional en Marruecos.

Expresó que además este rechazo rionegrino se contrapone al objetivo nacional de ir al autoabastecimiento energético y reducir lo que gasta el Estado nacional en importar gas, por ejemplo, y otros combustibles que se utilizan para producir energía.

Recordó además que se había elegido Sierra Grande para darle un objetivo de crecimiento  a mediano y largo plazo, que hoy no lo tiene, más allá de algunas perspectivas en turismo, pesca y algo de minería.

Wisky recordó que la inversión de 8 mil millones de dólares que ahora se desechó equivale a cinco presupuestos anuales que tiene Río Negro actualmente  o “siete veces lo que se invirtió en el desarrollo del riego del Alto Valle o cuatro represas El Chocón”.

Informó también a APP que la decisión equivocada del parlamento, a partir de la decisión en este sentido del gobierno provincial, significó perder miles de puestos de trabajo en la construcción y 800 que quedarían en la planta “con sueldos de calidad durante 60 años como mínimo, de unos 80 mil pesos”.

Lamentó que se perdió una nueva pata de desarrollo, después del turismo en Bariloche y Las Grutas, la ganadería y la fruticultura. Se hubiera fortalecido todo el campo de la ciencia y tecnología que se concentra hoy en Bariloche.

“Podía haber sido histórico, un desarrollo de 80 años, todo por una decisión de corto plazo electoralista, se cayó a un nivel muy bajo con una mirada muy corta”, enfatizó. 

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